“No me reconociste, ni entonces ni en ningún otro momento, nunca me has reconocido. ¿Cómo te puedo describir, querido, la decepción de aquel instante? Por primera vez fui consciente de estar predestinada a que no me reconocieras durante toda la vida (…) desconocida para ti, aún no sabes quién soy. ¡Cómo puedo describirte esta decepción!"
Carta de una desconocida. Stephan Zweig. 1922.

No hay comentarios:
Publicar un comentario