Vivir en contacto con la naturaleza, lejos de la urbe, tiene su encanto. Tranquilidad, verduras de la huerta, gente amable que vive sin estrés... y sin gas natural...!
Y justo hoy, a mi (enfermita y con necesidad de mimos), me pasa una de las putadas más putadas que te puede pasar a las 9:15 de la mañana cuando estás en la ducha y llegas tarde al trabajo!
Sí, sí... me reí mucho cuando salió el anuncio por primera vez... pero no sabes la gracia que tiene salir al jardín en albornoz y el pelo con champú, en pleno éxtasis, para cambiar la jodida bombona de butano...

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