Banda Sonora de Noctilucas

jueves, 19 de noviembre de 2009

La educación igualitaria es injusta II (opinión personal de Noctiluques)

Siempre defendí una educación pedagógicamente progresista, apoyándose en el trabajo de grupo, materiales didácticos… pero nunca defenderé un sistema que a veces parece que confunde educación con juego. La educación no es un juego. No se puede jugar con las bases que llevarán a formar al individuo adulto.

Entre otras cosas, soy veterinaria y muchas veces en mi profesión me encuentro con aspectos demasiado parecidos, etológicamente hablando, a los humanos.

Se imaginan las consecuencias de malcriar a un cachorro de Yorkshire Terrier? Sí, dirán algunos " quizás morderá al dueño, no le dejará sentarse en su butacón preferido, le incordiará a usted y a aquellos que le visiten durante las comidas, en casos extremos llegará la hora de dormir y su querido y afable amigo habrá llegado primero a su cama y no le dejará reposar en ella (a no ser que esté dispuesto a entablar una colosal batalla y no le importe llevarse al mundo onírico algún que otro rasguño, arañazo o mordisco…)".

Se imaginan ahora a un cachorro de Fila Brasileiro, Dogo Argentino, Rottweiler o Mastín Napolitano educados de la misma manera??? Para muchos será de sentido común que hay que educar responsablemente a estas razas (por su potencial peligro, basado generalmente en la fuerza potencial que pueden ejercer los huesos que conforman la mandíbula de estos animales).

Por esta misma razón existen más perros maleducados de raza pequeña que de razas mayores, debido a la inconsciencia de los dueños al creer en la inextistencia de un potencial dañino en estas razas "mini". Pasan por delante de mis ojos decenas de ejemplos durante una semana laboral cualquier. Y no es por acaso que ocurren con esta frecuencia…

Todavía sé diferenciar que un niño es una cría humana y no un perro (para aquellos que crean que la falacia es la base de mi discurso sobre el asunto).

Quiero apuntar que al veterinario acostumbra a venir gran parte del núcleo familiar del animal de compañía, puesto que la mascota en cuestión desempeña en la familia un papel importante como depositario emocional. Al coincidir muchas veces mascotas y niños en la consulta con el adulto que los tutela, tengo la oportunidad de observar con atención cuáles son los patrones de comportamiento de unos y de otros. No intento identificar e igualar un cachorro a un niño, pero es increíble ver la similitud que existe, en muchos casos, entre ellos.

Desde la ignorancia (puesto que soy veterinaria y no psicopedagoga) veo pocas diferencias entre el cachorro que sufre ansiedad por separación y el niño que tiene pánico a separarse de las piernas de su madre. La excesiva necesidad de atención, la falta de autoridad. El consentimiento permanente… en ambos.

No me quiero extender más en este tema, puesto que por si solo ya sería motivo de un largo post en éste y en otros blogs. 


Cuando yo era estudiante siempre tenía que escuchar "Si apruebo, mis padres me compran una moto!", "Si apruebo, me compran una videoconsola tipo X", "Si apruebo, me compran una Barbie Y", "Si apruebo,...". O sea, lo importante que nos inculcaron a mi generación (tengo 29) era aprobar, no aprender o razonar! Hay mil trucos para aprobar sin aprender realmente! Es eso lo que queremos de las generaciones futuras?


¡Creo que me estoy volviendo reaccionaria! Yo, que siempre me he identificado con las tesis progresistas… Creo que estoy con una crisis de identidad!

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